Eduardo Egües Martínez.
Flautista y compositor
Nació el 26 de octubre de 1924 en Cruces , Las Villas.
Falleció 1 de septiembre del 2006 en La Habana .
De Cruces su familia se trasladó para Ranchuelo en poco tiempo y después para Manicaragua.
El clarinete fue el primer instrumento que Richard estudió, aunque debutó musicalmente tocando los platillos, el bombo y los timbales en la Banda de Ranchuelo.
Desde muy temprana edad comenzó a estudiar con su padre guitarra, flauta, piano y clarinete, y a los 14 años de edad integró como pianista la orquesta Monterrey.
Estudió el saxofón y a continuación el piano. Entre los años treinta y cuarenta Egües tocaba lo que podía, donde podía: saxofón con la Banda Monterrey de su padre en Manicaragua, piano con la orquesta charanga Ritmo y Alegría en Santa Clara.
Orquesta Ritmo y Alegria, Ovidio P. Pinto su director (sentado en el centro). Richard Egües, sentado sobre el brazo derecho del sofa. Santa Clara, Cuba 1951.
Tocó los 16 años en la Orquesta Hermanos García.
y hasta clarinete en actos de circo en el poblado de Jicotea, municipio de Santo Domingo.
Estudió varios instrumentos, entre ellos el piano.
En 1947 inició los estudios de otro instrumento que lo haría famoso: la flauta. Desde entonces pasó a integrar la legión de músicos cubanos que se destacaron tocando la flauta en la evolución del danzón.
Integró en 1952 como flautista en la Orquesta Aragón donde permaneció hasta 1985.
Anduvo por la La Habana afinando pianos .
Al irse de Orquesta Aragón funda su propia Orquesta.
Con Richard Egües y Rafael Lay, la Orquesta Aragón llegó a adquirir una sonoridad y sello propios, convirtiéndose en una de las principales orquestas típicas del siglo XX en Cuba. Sus improvisaciones en la flauta se hicieron tan famosas que casi todos los flautistas de orquestas típicas, tanto en Cuba como en el extranjero, comenzaron a imitarle.
Se esmeraba en comunicarse con el público y los bailadores. Utilizaba o citaba melodías conocidas, unas veces de canciones infantiles como: “Mambrú se fue a la guerra”, fragmentos de música clásica y otras por el estilo, pedazos de sus inspiraciones fácilmente grabables en la memoria de los escuchas; en ocasiones imitaba a alguno de los cantantes, o hacía la parte del llamativo en el patrón llamativo-respuesta de los montunos; u ornamentaba con su flauta las entradas y salidas de los cantantes, haciendo de su flauta parte inseparable del aspecto vocal de los números.
Sus improvisaciones en la flauta se hicieron tan famosas que casi todos los flautistas de orquestas típicas, tanto en Cuba como en el extranjero.
Composiciones:
El bodeguero
Bombón chá
Picando de vicio
Por qué me tienes así.
El Cuini tiene bandera
El trago
La cantina
Maloja
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